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lunes, 30 de junio de 2014

La historia del Museu Nacional Machado de Castro de Coímbra

El Museu Nacional Machado de Castro, que debe su nombre a un famoso escultor regio coimbricense del siglo XVIII que trabajó en las cortes de D. José, D. Maria I y D. João VI, es uno de los más importantes de Portugal, sometido a una profunda remodelación inaugurada el año pasado que ha dado como resultado uno de los museos que más me han gustado de los que he visitado, en el que no sólo se han potenciado sus colecciones de arqueología y arte sino en el que se ha respetado y sabido mostrar el valor arqueológico y arquitectónico de un enclave con más de dos siglos de historia.

Museu Nacional Machado de Castro
Patio del museo, con la loggia abierta a la ciudad al fondo

Museu Nacional Machado de Castro
Panel de homenaje al escultor Joaquim Machado de Castro en el museo

Museu Nacional Machado de Castro
Entrada al museo, con la iglesia barroca de São João Almedina a la derecha

Ubicado en la parte alta de la ciudad, el museo ocupa un ámbito privilegiado, esencial ya en época romana pues ahí estaba el Foro, en la confluencia del cardus y el decumanus, centro neurálgico de Aeminium, la Coímbra romana, ubicada en un punto estratégico entre Olisipo, la Lisboa romana, y Bracara Augusta, Braga, y controlando el tránsito por el río Mondego.

Planta de la ciudad con el trazado romano superpuesto y la ubicación del foro (1)

El Foro, que acogía edificios representativos de la ciudad, como la basílica, se levantaba sobre un criptopórtico que todavía se conserva, un inmenso podio con dos galerías abovedadas, una encima de la otra, en el que se desarrollaban, a cubierto, y dadas sus especiales características térmicas, muchas de las actividades administrativas, políticas y religiosas, además de ser zona de almacenamiento, una asombrosa obra de ingeniería fechada en el siglo I dC.

Museu Nacional Machado de Castro
Panel del museo que explica la importancia del criptopórtico

Reconstrucción del Foro de Aeminium, ubicado sobre un criptopórtico que todavía se conserva (2)

Museu Nacional Machado de Castro
Maqueta del Foro sobre el criptopórtico

Museu Nacional Machado de Castro criptopórtico
Una de las galerías menores del criptopórtico

Museu Nacional Machado de Castro
Vista de la ciudad desde la loggia renacentista del patio del museo, con la cúpula
de la Sé Velha de Coimbra a la izquierda

Museu Nacional Machado de Castro
La Universidad de Coímbra desde la loggia

Tras la turbulenta Alta Edad Media y el semiabandono del enclave, a fines del siglo XI en el sitio se levantó una primitiva iglesia de São João Almedina, reformada en el XII y a la que a partir de la segunda mitad de ese siglo se le añade un claustro románico y el Paço dos Bispos de la poderosa diócesis de Coímbra, cuando la iglesia se transforma en capilla del palacio y el ámbito central de lo que había sido el Foro es utilizado por los obispos como cementerio.

Museu Nacional Machado de Castro São João Almedina
Claustro románico de São João Almedina incorporado al museo en el lugar que ocupó en la Edad Media

São João Almedina Museu Nacional Machado de Castro
Restos in situ de la primitiva iglesia románica de São João Almedina, incorporados al circuito del museo

De aquel primitivo paço apenas se tienen datos porque en el siglo XVI, bajo el patrocinio del obispo Dom Afonso de Castelo Branco, el edificio experimentó profunda remodelación según trazas atribuidas al arquitecto italiano Filippo Terzi, un nuevo palacio del que hoy se conserva parte de su aspecto exterior, con la singular loggia exenta que nos recibe en el patio, espectacular mirador abierto a Coímbra y al Mondego organizado en dos alturas, la primera con arcos de medio punto y la segunda adintelada.

Museu Nacional Machado de Castro
El palacio desde la cubierta de la Sé Velha a mediados del siglo XX (2)

Museu Nacional Machado de Castro
La loggia desde la terraza del restaurante del museo en la actualidad

Museu Nacional Machado de Castro
Galería superior de la loggia

En el siglo XVII, siendo obispo Dom João de Melo, se produjo otra remodelación que afectó a la capilla arzobispal románica, que fue demolida para levantar un nuevo templo, en el que se cambió la orientación para darle acceso directo desde la calle, proporcionando al patio una intimidad con la que nunca había contado.

Museu Nacional Machado de Castro
Fachada de la iglesia barroca de São João Almedina

El palacio fue declarado Monumento Nacional en 1910 y tres años después se inauguró como museo regional, cedido por el ayuntamiento, su propietario a partir de las desamortizaciones liberales, para tal fin, siendo su primer director António Augusto Gonçalves.

Museu Nacional Machado de Castro
Aspecto del patio en la primera etapa como museo, bajo la dirección de António Augusto Gonçalves,
cuando se realizó una intervención historicista y se incorporaron paneles de azulejería (2)

Museu Nacional Machado de Castro
El patio en la actualidad

Museu Nacional Machado de Castro
La otra visión del patio del museo en su primera etapa (1)

Museu Nacional Machado de Castro
El patio en la actualidad

Las colecciones iniciales se conformaron con obras de arte y arqueología del Instituto de Coímbra, la mayoría procedentes de la expropiación eclesiástica, las del Museu das Pratas, el museo de arte sacro con sede en la Sé Velha de Coímbra que había sido fundado treinta años antes, y las piezas del museo de artes industriales asociado a la Escola Livre das Artes do Desenho.

Museu Nacional Machado de Castro
António Augusto Gonçalves, fundador del
Museu Machado de Castro (1)

Museu Nacional Machado de Castro
Salón del palacio, utilizado como primer espacio expositivo del museo en 1913 (1)

Museu Nacional Machado de Castro
Una de las salas de pintura en el museo, con algunos cuadros como la Crucifixión de Escuela flamenca
de la derecha ya expuestos en el palacio al comienzo de la institución

Museu Nacional Machado de Castro
Colección de cerámica del Instituto de Coimbra en 1856 (1)

Museu Nacional Machado de Castro
Una de las vitrinas de la colección de cerámica en la actualidad

Gonçalves defendía la institución como instrumento de formación de obreros industriales, alejándose del modelo clásico de museo de obras de arte, que consideraba elitista. Pero en 1929 el nuevo director, Virgilio Correia, profesor de Estética y de Historia del Arte en la Universidad de Coímbra, fue más partidario del concepto enciclopédico de museo y reorganizó las colecciones buscando dar una visión de conjunto y terminar creando un museo completo, incluso añadiendo piezas de etnología, aunque en 1953, el tercer director decidiera que no entraban en su discurso museológico y las trasladara a la División de Etnografía del Ayuntamiento de la Ciudad.

Durante todos estos años el palacio experimentó diversas transformaciones, incluyendo excavaciones en el subsuelo, donde se encontraban los restos romanos del criptopórtico. Pero estas intervenciones siempre fueron parciales, y eso a pesar de contar con un plan general elaborado por el director y los arquitectos Baltasar de Castro y Luís Benavente que nunca pudo terminar de llevarse a cabo por falta de financiación, a lo que se añadió la muerte prematura de Virgilio Correia en 1944 y siete años en los que nadie asumió las funciones de director, hasta que en 1951 se nombró a Luís Reis Santos.

Las obras continuaron, y en la década de 1950 se restauró la galería superior del criptopórtico y se abrió al público. Pero a pesar de las mejoras, el museo, que en 1965 adquirió la categoría de “nacional”, pasando a denominarse Museu Nacional Machado de Castro, seguía careciendo del espacio y la infraestructura necesarios para convertirse en una institución moderna.

Hubo que esperar a 1999 para que finalmente se aprobara un plan de remodelación integral con proyecto museológico de Adília Alarcão, directora del museo entre 1999 y 2005, y arquitectónico de Gonçalo Byrne y que ha incluido la erección de dos nuevos edificios anexos, iniciado en 2004 y culminado en 2013.

Museu Nacional Machado de Castro
Maqueta del proyecto completo, con la adición de nuevos edificios (1)

Museu Nacional Machado de Castro
La terraza del restaurante del museo desde la loggia

Museu Nacional Machado de Castro
El patio desde el interior del museo

Museu Nacional Machado de Castro
Plantas -1, con las galerías del criptopórtico, 0, a planta calle, donde se expone la colección de escultura,
y 1, con las colecciones de pintura y artes decorativas (2)

Partiendo de un profundo estudio multidisciplinar en el que intervinieron geólogos, arqueólogos, historiadores, museólogos, arquitectos… los objetivos se centraron en mejorar las características arquitectónicas abriendo el edificio hacia la ciudad y el río, aumentar el espacio expositivo, que se ha triplicado mediante la incorporación de un patio interior y la adición de dos nuevos edificios, y el dedicado al descanso del visitante, con una cafetería y un restaurante con acceso libre, y aumentar la seguridad y la accesibilidad de las obras.

Museu Nacional Machado de Castro
El nuevo edificio se abre a la ciudad, dejando ver su entramado al tiempo que se contemplan las obras

Museu Nacional Machado de Castro Capela Tesoureiro
Ámbito del patio interior, hoy incorporado al museo, con la Capela do Tesoureiro de João de Ruão,
realizada para el convento de Santo Domingo, transferida al museo en 1967, al fondo

Museu Nacional Machado de Castro
El edificio ha buscado potenciar la exposición de las piezas, convirtiendo a la arquitectura en aliada.
Uno de los ejemplos más significativos es el de esta espectacular Custodia del siglo XVIII
procedente del convento do Sacramento de Alcântara de Lisboa

En cuanto al discurso museológico, se ha buscado enfatizar lo que hace del Machado de Castro un museo singular, que son el criptopórtico, los restos arqueológicos románicos in situ del claustro y la iglesia de São João Almedina, y su excepcional colección de Escultura, a los que se unen las colecciones de Pintura, Artes Decorativas y Dibujos y una sección dedicada a la Reforma Pombalina, un proyecto del siglo XVIII imbuido de las ideas ilustradas centrado en la actualización de los estudios de la Universidad de Coímbra y que incluyó una intervención urbanística que modificó el aspecto de la parte alta de la ciudad por la construcción de los edificios necesarios para ejecutar el programa, como un laboratorio químico, un jardín botánico o un observatorio astronómico.

Museu Nacional Machado de Castro
Galerías del criptopórtico (3)

Museu Nacional Machado de Castro
Claustro románico de São João Almedina

Museu Nacional Machado de Castro
Colección de escultura del museo. Las piezas se muestran cercanas al visitante, que puede disfrutarlas
plenamente y emocionarse ante su proximidad

Y ahora os propongo un reposado paseo por las muchas y muy interesantes obras de arte que alberga el museo, que sé que os van a emocionar. Sólo tenéis que pinchar aquí.

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Otros MUSEOS:

Museo Provincial de Palencia
Museo Cerralbo de Madrid

Referencias:


Fuentes:

6 comentarios:

Antonio Iraizoz dijo...

Hola Sira, enhorabuena por el trabajo que has hecho. Me he permitido hacer una entrada en mi blog recomendando la visita al tuyo. Las foto de la Capilla de João de Ruão es asombrosa, un genio del manierismo al que sólo conocía por la capilla Mayor de los Jerónimos y la iglesia de la Luz de Carnide de Lisboa.
Gracias y un abrazo.

Sira Gadea dijo...

Muchísimas gracias, Antonio. Me siento muy honrada con tu entrada. João de Ruão fue uno de mis grandes descubrimientos del año pasado, tanto en su faceta de arquitecto como en la de escultor, injustamente desconocido fuera de las fronteras portuguesas sin que sepa muy bien porqué. Tengo prevista una próxima entrada dedicada a las obras de arte del museo y ahí saldrá más de una de sus esculturas, maravillosas y emocionantes, con una elegancia conmovedora. Un abrazo.

Boro dijo...

Precioso museo sobre el que nos has ido abriendo el apetito a través de las obras en el conservadas y pertenecientes antiguamente a edificios comentados en otras entradas. Parece ser un museo muy especial, con obras sorprendentes y una museografía muy cuidada. Supongo que puede considerarse el hermano luso de nuestro Museo Nacional de Escultura. Gracias y un abrazo

Sira Gadea dijo...

A lo largo de su historia creo que alguno de sus directores incluso intentó que también se convirtiera en museo nacional de escultura, aunque al final no fue así. Tiene más colecciones, aunque es evidente que la más significativa es, precisamente, esa, con obras verdaderamente impresionantes y, sobre todo, exquisitamente expuestas. Un abrazo de vuelta para ti, Boro.

nacho san marcos dijo...

Extraordinario reportaje Sira. Sin entrar en los contenidos artísticos del Museo, me interesa poner de relieve la intensa y magnífica restauración de ha hecho el Arquitecto Gonzalo Byrne. Ha sabido interpretar la construcción original, discriminar los elementos prescindibles, con decisiones que solo se comprenden desde la práctica de la buena arquitectura, y viendo el conjunto de edificio y museo como un organismo inseparable. Perfecta descripción histórica por tu parte, Sira, de esta arquitectura y mi felicitación y alegría, por ver tu nombre unido al del Maestro Gonzalo Byrne, al que tanto admiro. Gracias nuevamente. Pongo a Coimbra en mi lista de viajes de futuro

Sira Gadea dijo...

Muchas gracias, Nacho. Es de esos lugares que me encantaría poder pasear contigo, para que me abrieras los ojos a tantas cosas que seguro que me pasaron desapercibidas. Fue, no obstante, una magnífica experiencia. Me dio la sensación de ser una arquitectura muy respetuosa con la Historia y a la medida del hombre pero con muchas emociones por el camino. Para hablar de los contenidos artísticos, si quieres, podemos esperar a una futura entrada que estoy preparando que se va a centrar más en las piezas, expuestas con lo que me pareció un exquisito gusto. Un beso.